1. Educación personalizada

Las acompañantes se adaptan a las necesidades y características del grupo, teniendo en cuenta las necesidades, personales e individuales, de cada uno de los Cocodrilos y Colibrís. Sólo conociéndolas podemos hacer que ellos sean los protagonistas de su aprendizaje. Contemplamos a cada Cocodrilo y Colibrí bajo el enfoque de las in Inteligencias Múltiples de Howard Gardner, a través del cual comprendemos que hay múltiples formas de aprender entendiendo que cada una destaca en una o varias inteligencias. Facilitando materiales y talleres teniendo en cuenta esta teoría logramos que se conviertan en agentes activos descubriendo que la exploración, la curiosidad y la motivación son las mejores herramientas para aprender cualquier cosa.

2. Pedagogía activa

Colibrís y Cocodrilos no solamente deben aprender, entendido como reproducir ideas; sino comprender, es decir, producir esas ideas. Para llevar a cabo este proceso es necesario el aprendizaje activo, capaz de desarrollar las capacidades del pensamiento crítico y el pensamiento creativo que lo preparará para la autonomía. Para ello inspiramos nuestro modelo educativo en metodologías y pedagogías activas como Montessori, utilizando sus materiales que fomentan el aprendizaje autónomo y por descubrimiento; Reggio Emilia, colocándoles como agentes creadores a través de la manipulación de elementos de la naturaleza y la experimentación con la luz y sus posibilidades; Waldorf gracias a sus teatros de mesa, rimas de dedos, cuentos y corros que estimulan la memoria y les ayudan a adquirir vocabulario; Aprendizaje basado en Proyectos (AbP) en el cual centramos nuestro modelo educativo en Primaria y que permite reforzar sus capacidades sociales mediante el intercambio de ideas y la colaboración. Toda la programación se elabora desarrollando los contenidos establecidos por el Currículo Oficial de Castilla y León con el fin de alcanzar los objetivos descritos en el mismo.

3. Acompañamiento emocional

El hecho de que nuestra escuela sea un espacio libre de juicios externos les da la oportunidad de ser ellos mismos. Pueden expresar sus emociones y sentimientos, incluso cuando se sienten mal. A través de la escucha activa observamos y escuchamos los sentimientos de nuestros Colibrís y Cocodrilos, tratando de entender y conectar con su persona. De esta forma reflejamos la empatía hacia lo que está sintiendo y le acompañamos, dándole la oportunidad de explorar y clarificar sus sentimientos. Este respeto es condición necesaria para un buen desarrollo emocional, intelectual y social.

4.Respeto al ritmo de aprendizaje

Ninguna persona es igual a otra, por lo que no se puede exigir lo mismo a todas. Sus capacidades pueden ser muy diferentes entre sí y por ello lo tenemos en cuenta, respetándolo y evitando que caigan injustamente en la frustración de su proceso de aprendizaje.

5. Agrupación por ciclo

Los agrupamientos en Magea se realizan por etapa y no por año de nacimiento. De este modo se da pie al aprendizaje colaborativo entre Colibrís y Cocodrilos. Este agrupamiento responde a los beneficios que la neuroeducación ha demostrado que tiene el aprendizaje multinivel: las neuronas espejo se activan cuando ejecutamos una acción determinada, y  también cuando observamos a otra persona realizando esa misma acción. Esto nos permite “reflejar” la acción de otro en nuestro propio cerebro y aprender y enriquecerse pequeños de mayores y viceversa.

6. Contacto con la naturaleza

Contamos con un espacio exterior de 3600m2 que responde a nuestra idea de entender a la naturaleza como aula. El contacto constante con el medio ambiente provoca en los Colibrís y Cocodrilos la capacidad de asombrarse, algo en declive en los últimos tiempos. Desde Magea vemos imprescindible la interactuación con el medio y el aprovechamiento de los elementos que la naturaleza nos ofrece como recursos educativos.